Cuatro cosas

Cuatro cosas,
lo primero que pienso.
Cuatro cosas bajando al fresco
holgazaneando figuras
de tinta y papel;
cuatro cosas para ser nada
pretextando alevosas displicencias.

Cuatro cosas estrangulando,
la resta que me respira
con asma de asfixiar.
Cuatro cosas que invento
en el génesis de lo leve,
en el colmo de la tibieza,
en el origen masticado
de la vacuidad.

Cuatro cosas para construir,
para deshacer
para derribar,
cuatro cosas que desocupo
y vuelvo a germinar,
Cuatro cosas pequeñitas,
susurradas,
apenas dichas.
Cuatro cosas contemplativas
indescifradamente habituales,
odiosamente discretas.

Cuatro cosas indispensables
liberadas a la suerte
de la brújula y los vientos,
que llegarán a pasar
por el mismo destajo
que un día las liberó.

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